Posteriormente surgieron las etiquetas inteligentes basadas en identificación por radio frecuencia, comúnmente conocido por RFID y cuyas aplicaciones prácticas las podemos encontrar por ejemplo en los carnets o billetes sin contacto (muy utilizados en estos últimos tiempos para los accesos a transporte público), las tarjetas de acceso a edificios e instalaciones, el telepeaje en autopistas y más recientemente, las etiquetas en productos de algunos supermercados. En el sector industrial se vienen utilizando cada vez más para el seguimiento de los productos a lo largo de la cadena logística de aprovisionamiento a las fábricas o de distribución final. Son muy comunes en la industria del automóvil, en alimentación, etc.
El sector ferroviario, también utiliza la tecnología RFID, por ejemplo las balizas del ASFA de la RFIG española se basan en ella, así como las de ERTMS.
Son balizas pasivas (como los TAGs) que son identificadas por un lector activo cuando pasa cerca de ellas (el lector está en los trenes). Una vez se dispone de esta información, dándole el tratamiento adecuado, nos permitirá realizar el seguimiento de las mercancías.
La novedad más reciente en este campo aplicable al transporte de mercancías por ferrocarril es la aplicación de Internet of Things (IoT) junto con redes de sensores inalámbricos, Wireless Sensor Networks (WSN). El concepto de IoT está desarrollado en el ITU (organismo internacional de normalización de Telecomunicaciones) http://www.itu.int/osg/spu/publications/internetofthings/InternetofThings_summary.pdf
La locomotora actúa como estación base de comunicaciones donde se recoge toda la información del tren y se transmite al centro de control.
Los sensores son capaces de medir ciertas magnitudes físicas como temperatura, humedad, vibraciones, etc. Esta información resulta de gran importancia en ciertos tipos de mercancías, como es el caso de algunas mercancías peligrosas, productos frescos, frágiles o de alto valor.
Los sensores de los vagones, pueden detectar además de modo automático las cargas que portan si estas van dotadas de TAGs RFID.
La implantación de este tipo de tecnologías permite incrementar la productividad en la manipulación en origen y destino ya que las operaciones son pre-programadas con anterioridad al disponer el centro de control de toda la información relativa al tren y su carga. Por otra parte se mejora la calidad percibida por los clientes, al tener estos la posibilidad de conocer en cada momento y en tiempo real la ubicación de sus envíos y su estado ya que se dispone de trazabilidad completa de la ubicación y de cómo ha viajado la mercancía (temperatura, sonido, vibración, presión, movimiento o contaminantes).
Para instalar los nodos WSN no es necesario hacer modificaciones en los vagones, y su coste es muy bajo (como referencia podemos tomar un valor menor al 0,2% del coste del vagón).
Se está estudiando la aplicación de nodos WSN al entorno ferroviario por ejemplo para la detección automática de deformaciones o rupturas en la infraestructura, supervisión en tiempo real de parámetros de confort en trenes de viajeros, medición de parámetros de vía, supervisión de estado del material móvil (p.e. detección de caldeos), etc.
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